Mt Pelerin y el Bridge Protocol: construyendo las bases legales y la infraestructura para la tokenización de activos financieros

Mt Pelerin, una startup suiza con sede en Ginebra, ha realizado la primera emisión de acciones tokenizadas de acuerdo con la ley suiza, con el objetivo final de constituirse como el primer banco 100% tokenizado. Se trata de toda una innovación en materia financiera. Y aunque nos hemos acostumbrado a escuchar que una empresa “tokeniza” algo, en realidad la cuestión no es tan simple, y requiere cierto contexto para entender lo que Mt Pelerin ha conseguido.

Los security tokens, aquellos que representan un activo financiero subyacente, son la nueva gran promesa en el ecosistema crypto. Sin embargo, aún no está del todo claro cómo estructurar adecuadamente las ofertas públicas de security tokens, o STO (Security Tokens Offering). La mayoría de los proyectos hasta la fecha lo han intentado creando contratos privados entre comprador y vendedor del token que replican el comportamiento de un activo financiero, y en particular de la acción de una compañía con todos los derechos asociados (participación en beneficios de la empresa y derecho a voto en su gobierno).

Sin embargo, este enfoque ha traído inseguridad jurídica y no pocos problemas, ya que un contrato privado, aunque simule el comportamiento de una acción o participación de una empresa, en realidad no reemplaza completamente a la propiedad del título en cuestión. No es una cuestión baladí, ya que implica complicaciones legales dependiendo de la jurisdicción.

Mt Pelerin ha resuelto este problema en Suiza construyendo un protocolo, el Bridge Protocol, que permite la tokenización de acciones, de manera que la posesión de un token implique la posesión de una acción de la compañía que los emite. Por tanto, cualquier dueño de tokens es un accionista, con derechos de voto y reparto de dividendos, y está protegido como tal por la ley suiza. El protocolo permite además gestionar la vida del token, de manera que este refleje cualquier cambio en la titularidad o en los derechos otorgados por esta. La construcción de este primer puente entre el mundo financiero tradicional y el ecosistema crypto ha sido posible gracias a la colaboración con las autoridades del Cantón de Ginebra, dónde está ubicada la empresa, y la Capital Markets and Technology Association.

¿Qué significa esto para los inversores en particular, y el negocio financiero en general? Hasta ahora, los inversores en startups tenían un activo ilíquido: la acción de una empresa que no se puede comprar o vender en los mercados financieros tradicionales, cuyo acceso es imposible para la mayoría de empresas. Como resultado, el retorno de la inversión solía llegar tras varios años, cuando la empresa empezaba a tener beneficios (si es que llegaban). La tokenización legal de acciones, tal y cómo es posible ahora mismo con el Bridge Protocol, soluciona este problema, ya que la blockchain se convierte en un mercado secundario de facto en el cual las acciones se pueden vender y comprar fácilmente.

Como siguiente paso a la creación del Bridge Protocol, Mt Pelerin ha tokenizado las acciones de sus compañía durante una primera ronda de financiación. Su objetivo a corto plazo es conseguir la licencia de las autoridades suizas para convertirse en el primer banco sobre la blockchain, con todo el balance tokenizado. También ha abierto el código del Bridge Protocol, quizás el framework técnico más avanzado hasta la fecha para la emisión legal de instrumentos financieros en la blockchain. El objetivo es ayudar al mundo empresarial a dar el primer paso y beneficiarse del enorme potencial de las acciones tokenizadas, sin necesidad de recorrer el largo y costoso camino recorrido por Mt Pelerin.

Enric Martí

Fánatico de la economía, enganchado a las criptomonedas y yonki de la imagen…en rehabilitación

Enric Martí

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Fánatico de la economía, enganchado a las criptomonedas y yonki de la imagen...en rehabilitación