El Bitcoin como salida a la hiperinflación

La “Bitcoinización” está empezando a llegar en algunos países con problemas de hiperinflación. Venezuela o Zimbabwe son algunos ejemplos de esta “Bitcoinización”

Las historias de hiperinflación en varios países han ido aumentando en los últimos días. A medida que los ciudadanos se enfrentan a la realidad de que su país ha devaluado su moneda, se ven obligados a tomar mochilas de dinero en efectivo para comprar una hogaza de pan.

Publicábamos hace algunas semanas la gran cantidad de transacciones llevadas a cabo por Venezuela en la plataforma LocalBitcoins, las cuales superaban con creces a todo el continente europeo y habían aumentado exponencialmente. Hoy en día, en Venezuela un simple almuerzo cuesta más de 200,000 bolívares ($8/$10) y hay que tener en cuenta que la tremenda hiperinflación venezolana ha alcanzado tal nivel que un satoshi es ahora igual a un único bolívar venezolano. Un satoshi, el nombre dado al octavo lugar decimal de un Bitcoin, escrito como 0.00000001 ฿, es la unidad más pequeña de Bitcoin que es transferible. En términos de dólares, un satoshi vale actualmente $ 0.0000420842.

La diferencia principal entre Zimbabwe y Venezuela es que Venezuela no tiene acceso a dólares. Por lo tanto, los locales se han pasado completamente a Bitcoin para funcionar económicamente. Puesto que Bitcoin es independiente del mercado negro de Bolívares, representa una plataforma de intercambio fijo para los negocios. Para que se hagan una idea, usuarios venezolanos en Reddit reportan que trabajando en “faucets” (grifos donde regalan bitcoins cada cierto tiempo) llegan a ganar más que el salario mínimo en el país.

Muchos venezolanos ya han recurrido a la minería de Bitcoin y otras criptomonedas que pueden ser intercambiadas por Bitcoin. El uso de Bitcoin no requiere que el usuario tenga una cuenta bancaria, por lo que aquellos que no tienen acceso a un banco pueden usarla, ya que sólo necesitan un teléfono móvil y una aplicación wallet. Si bien actualmente la adopción es baja, es una solución que los venezolanos ya están utilizando y con su actual paridad de satoshi-bolívar, hace que el cálculo y la adopción se de con una perspectiva más fácil.

Al igual que ocurre en Zimbabwe, agencias de viaje, alquileres y ventas de vehículo y un gran número de negocios del estilo se han visto casi obligados a aceptar Bitcoin como método de pago. Y en ambos países ha habido detenciones de mineros, que fueron sorprendidos debido al alto consumo de las máquinas de minado.

En medio de tal caos, el precio de Bitcoin en el intercambio local de Zimbabwe, BitcoinFundi, se ha disparado a $ 7.200. Este valor refleja un frenético deseo de encontrar formas de negociar dentro de una economía en la que los controles gubernamentales han hecho imposibles los medios tradicionales.

Todos estos acontecimientos indican un gran aumento en el uso de Bitcoin. Los ciudadanos se han visto obligados a recurrir a fuentes no gubernamentales para fines comerciales y para la propia supervivencia, lo que lleva a sugerir que esas economías podrían estar enfrentando la “bitcoinización”.

Alejandro Fernández

Alejandro Fernández

"Lo único que está entre tu meta y tú, es la historia que te sigues contando a ti mismo de por qué no puedes lograrla"